... unos que te hacen sonreír y otros que te hacen llorar.
Hoy me encontré con al menos uno de cada uno.
Uno me hizo llorar aunque era hermoso y no me hizo nada... solamente me dí cuenta que era la imagen de lo que yo soñaba para mí; era el vivo retrato de lo que yo creía que iba a estar haciendo para mis veintitantos años... y lloré porque me sentí perdida, porque no encuentro esa energía que yo sé que tengo y que otros me dicen que han sentido, porque tengo canas que ya el tinte no tapa, porque me dió miedo darme cuenta de lo que puede suceder a mis sueños para dentro de veinte años, porque me entró la urgencia de florecer, porque me sentí tan de mentira, porque no me gusto lo que ví en el espejo...
Y otro me hizo sonreir, por su mensaje de amor y solidaridad, que estaba escondido allí hace un montón de días pero que me llegó al corazón justamente cuando necesitaba una caricia...
Otro me hizo llorar porque me quedé esperando escuchar su voz que tanto extraño, porque fue patente la distancia...
Y otro dos me hicieron sonreir cuando lo vi dormir apurruñados...
Los ángeles me dieron muchos mensajes, tengo mucho que pensar y que hacer. Por lo pronto mañana empieza un día nuevo, con heridas nuevas que me van a recordar que solamente de mí depende mi destino, con razones nuevas para reordenarme... deseando esta vez no errar el rumbo.
martes, 8 de julio de 2008
viernes, 29 de febrero de 2008
HUELE A NAVIDAD
No, no se trata de una reflexión extemporánea sino de que el otro día Ale y yo estábamos en un parque corriendo por la grama y de pronto Ale dice "Arbol de Navidad, Mami huele"'... mi pasmo fue que era verdad, olía a pino!!!
Buscando de dónde venía el olor me dí cuenta que a los árboles del parque les habían echado viruta de pino como abono... Me conmovió mucho que Ale tuviese un recuerdo olfativo porque la primera vez que vió un pino de navidad lo primero que le dije fue "Ale así huele la Navidad"... jamás pensé que me había entendido y me sorprendió su capacidad para evocar un recuerdo... Son tantas las cosas que reflexiono a partir de esto...
Primero que como padres tenemos la responsabilidad ENORME de "plantar" memorias en nuestros hijos, desde muy temprano, y que éstas los acompañarán por mucho tiempo; y luego que me maravilla como siempre reconocer que estamos hechos de millones de momentos.
El día a día, visto desde esta perspectiva cobra un valor inmenso... y también me pongo a pensar sobre cuánto lo subestimamos y lo damos por sentado. Como si los momentos importantes fuera a ser algo pomposo, rimbombante, y no nos damos cuenta que si bien es cierto que a veces damos unos cuantos saltos, un solo modesto pasito puede cambiar nuestro rumbo.
Bueno, ahí les dejo eso, que como siempre es una reflexión casi trillada, un lugar común... pero que como siempre fue hoy que me ocurrió, y hoy que quiero expresarla. Que tengan el mejor momento "insignificante" Los quiere,
Buscando de dónde venía el olor me dí cuenta que a los árboles del parque les habían echado viruta de pino como abono... Me conmovió mucho que Ale tuviese un recuerdo olfativo porque la primera vez que vió un pino de navidad lo primero que le dije fue "Ale así huele la Navidad"... jamás pensé que me había entendido y me sorprendió su capacidad para evocar un recuerdo... Son tantas las cosas que reflexiono a partir de esto...
Primero que como padres tenemos la responsabilidad ENORME de "plantar" memorias en nuestros hijos, desde muy temprano, y que éstas los acompañarán por mucho tiempo; y luego que me maravilla como siempre reconocer que estamos hechos de millones de momentos.
El día a día, visto desde esta perspectiva cobra un valor inmenso... y también me pongo a pensar sobre cuánto lo subestimamos y lo damos por sentado. Como si los momentos importantes fuera a ser algo pomposo, rimbombante, y no nos damos cuenta que si bien es cierto que a veces damos unos cuantos saltos, un solo modesto pasito puede cambiar nuestro rumbo.
Bueno, ahí les dejo eso, que como siempre es una reflexión casi trillada, un lugar común... pero que como siempre fue hoy que me ocurrió, y hoy que quiero expresarla. Que tengan el mejor momento "insignificante" Los quiere,
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Y ahora qué hago...
Ahora entiendo perfectamente eso que dicen de "los terribles dos". Me refiero a los comportamientos que empiezan a aparecer en esta etapa de mi adorada hija, Alejandra.
Eso de la "terribilidad" aunado a la inteligencia de la tipa es un coctel bastante peligroso porque se hace bien difícil eso de lograr que haga lo que "tiene" que hacer o que deje de hacer lo que no debe... además que dá una risa verla "portarse mal" que es casi imposible "disciplinarla" sin morirse de la risa...
Para este propósito San Nicolás y el Niño Jesús me habían prestado un buen servicio. Me explico: Desde que empezó a ponerse tremenda y hasta el mismo 24 de Diciembre, los susodichos eran mentados con gran frecuencia a cuento de que se iban a poner tristes si sabían que Alejandra escupía la comida, que desarmaba los teteros y echaba su contenido en la cuna, que le daba la comida a caraota (la perrita), que se encaramaba en la cocinita de juguete para asomarse y ver por la persiana, que se revolcaba tipo huracán en la mesa de cambiar y agarraba todo cuanto estuviese a su alcance, que se comía la plastilina (este asunto persiste, si...) y/o la comida de caraota y/o la pasta de dientes (o el "fresco" como la llama ella), etc., etc. ; o que si San Nicolás y el Niño Jesús entraban a la casa a buscar la carta o dejar los regalos y veían el desastre de los juguetes iban a decir "Oh no! En este desastre no se encuentra nada, mejor me voy"...
La sola mención de estos personajes obraba maravillas en el comportamiento de Ale... pero ahora que pasó la Navidad COMO HACE UNO PARA EDUCAR A LOS HIJOS!!!!???? Voy a tener que ponerme extremadamente creativa (se aceptan sugerencias de padres experimentados).
Ya Ale quiere hasta decidir qué quiere hacer y para dónde va o no (el otro día me dijo que no quería hacer diligencias, que se quedaba en la casa con la abuelita), cómo se viste (nada puede tapar su franelita de encaje), qué come (por ejemplo, desayunar, almorzar y cenar panquequitas) y entra uno en el dilema de hasta dónde llegar porque por ningún motivo queremos que deje de tener esa claridad de saber y expresar lo que quiere. Cuándo sí decide y cuándo no? A veces es fácil, pero a veces no... y SOLAMENTE TIENE DOS AÑOS!!!!
Bueno, que Dios, el Niño Jesús y San Nicolás me agarren confesada, me iluminen, me den sabiduría y mucha vida para hacerlo lo mejor posible y seguirme divirtiendo...
FELIZ NAVIDAD!
Eso de la "terribilidad" aunado a la inteligencia de la tipa es un coctel bastante peligroso porque se hace bien difícil eso de lograr que haga lo que "tiene" que hacer o que deje de hacer lo que no debe... además que dá una risa verla "portarse mal" que es casi imposible "disciplinarla" sin morirse de la risa...
Para este propósito San Nicolás y el Niño Jesús me habían prestado un buen servicio. Me explico: Desde que empezó a ponerse tremenda y hasta el mismo 24 de Diciembre, los susodichos eran mentados con gran frecuencia a cuento de que se iban a poner tristes si sabían que Alejandra escupía la comida, que desarmaba los teteros y echaba su contenido en la cuna, que le daba la comida a caraota (la perrita), que se encaramaba en la cocinita de juguete para asomarse y ver por la persiana, que se revolcaba tipo huracán en la mesa de cambiar y agarraba todo cuanto estuviese a su alcance, que se comía la plastilina (este asunto persiste, si...) y/o la comida de caraota y/o la pasta de dientes (o el "fresco" como la llama ella), etc., etc. ; o que si San Nicolás y el Niño Jesús entraban a la casa a buscar la carta o dejar los regalos y veían el desastre de los juguetes iban a decir "Oh no! En este desastre no se encuentra nada, mejor me voy"...
La sola mención de estos personajes obraba maravillas en el comportamiento de Ale... pero ahora que pasó la Navidad COMO HACE UNO PARA EDUCAR A LOS HIJOS!!!!???? Voy a tener que ponerme extremadamente creativa (se aceptan sugerencias de padres experimentados).
Ya Ale quiere hasta decidir qué quiere hacer y para dónde va o no (el otro día me dijo que no quería hacer diligencias, que se quedaba en la casa con la abuelita), cómo se viste (nada puede tapar su franelita de encaje), qué come (por ejemplo, desayunar, almorzar y cenar panquequitas) y entra uno en el dilema de hasta dónde llegar porque por ningún motivo queremos que deje de tener esa claridad de saber y expresar lo que quiere. Cuándo sí decide y cuándo no? A veces es fácil, pero a veces no... y SOLAMENTE TIENE DOS AÑOS!!!!
Bueno, que Dios, el Niño Jesús y San Nicolás me agarren confesada, me iluminen, me den sabiduría y mucha vida para hacerlo lo mejor posible y seguirme divirtiendo...
FELIZ NAVIDAD!
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